NORMATIVAS

Conocer la normativa del calzado es fundamental para escoger el zapato que mejor se ajusta a tus necesidades. Garantiza tu seguridad en ambientes secos y húmedos, y descubre cuál es el que se adapta mejor a las características de tu puesto de trabajo.

Guía completa para entender la normativa ISO y EN

El calzado de seguridad es uno de los equipos de protección individual más importantes en cualquier entorno laboral con riesgos técnicos, industriales o mecánicos.

Llevar un calzado no certificado puede suponer un riesgo directo para la integridad física del trabajador y un incumplimiento normativo para la empresa.

Por este motivo, conocer qué significa que un zapato esté homologado bajo normas ISO o EN es esencial para tomar decisiones responsables.

En este artículo encontrarás una guía completa para entender qué es el calzado de seguridad ISO, cómo se certifica, qué tipos existen y qué normas deben cumplirse según la actividad profesional.

Con la información recogida aquí, desde Würth MODYF queremos ofrecer una visión clara y útil que facilite la elección de un calzado de seguridad certificado para contar con la protección adecuada en cada entorno laboral.

Calzado de seguridad homologado

Un calzado de seguridad homologado es aquel que cumple con estándares técnicos definidos por normativas internacionales.

Estas normas establecen los requisitos mínimos de protección que debe ofrecer un zapato para considerarse seguro en el entorno laboral, incluyendo resistencia a impactos, perforación, deslizamiento, abrasión o condiciones ambientales adversas.

Cuando un producto está homologado, significa que ha superado pruebas de laboratorio realizadas por organismos autorizados.

Entre estos requisitos se incluye el cumplimiento del estándar EN 20345, que regula el calzado de seguridad en Europa.

Esta homologación garantiza al usuario que el calzado ofrece la protección necesaria para trabajar con seguridad, especialmente en sectores como la construcción, la industria o la logística.

El calzado de seguridad se presenta en diferentes modelos, desde zapatos ligeros hasta botas de seguridad con normativa EN, diseñadas para entornos con condiciones más exigentes.

Lo más importante es verificar que el calzado disponga de la certificación adecuada y esté alineado con los riesgos del puesto de trabajo.

Calzado de seguridad certificado para tu protección

El calzado de protección con certificación ISO es una garantía de que el trabajador está utilizando un producto evaluado según parámetros internacionales.

Las normas ISO ayudan a asegurar que cada componente del calzado cumple criterios objetivos de calidad y rendimiento, evitando que el profesional quede expuesto a riesgos innecesarios.

En paralelo, la normativa EN establece los requisitos europeos que todo calzado de seguridad debe cumplir para ser comercializado y utilizado en el ámbito laboral.

Cuando un modelo combina ambas certificaciones, se obtiene un calzado de seguridad con certificación europea preparado para soportar condiciones de uso intensivo.

Estas certificaciones permiten identificar modelos específicos para trabajos industriales, donde existe contacto frecuente con herramientas, superficies irregulares o materiales cortantes.

Para estos entornos, es especialmente relevante elegir calzado de seguridad resistente que garantice una protección continua sin producir fatiga.

Calzado de seguridad ISO y EN para trabajos de riesgo

El calzado diseñado para trabajos de riesgo incorpora tecnologías que permiten afrontar condiciones especialmente difíciles.

  • Puntera de seguridad con resistencia a impactos.
  • Plantilla antiperforación que evita lesiones por objetos punzantes.
  • Suelas antideslizantes, una necesidad en entornos húmedos o grasos.
  • Materiales ligeros y transpirables con alta resistencia a la abrasión.
  • Protección frente a agentes químicos o hidrocarburos según el modelo.

Este tipo de calzado es especialmente útil para actividades con alto nivel de exigencia, como mantenimiento industrial, trabajos eléctricos, construcción, logística o industria pesada.

Botas de seguridad con normativa europea

Cuando se necesita un nivel superior de protección, las botas de seguridad ISO son una de las opciones más eficaces.

Su diseño ofrece estabilidad del tobillo, mayor agarre y resistencia frente a condiciones extremas.

Las botas certificadas bajo normativa EN suelen incluir refuerzos adicionales y suelas especiales para soportar suelos agresivos o temperaturas más bajas.

Este tipo de calzado es habitual en trabajos de exterior o en entornos donde existe mayor riesgo de golpes, impactos o humedad.

Las botas de seguridad con normativa EN se han convertido en un estándar para operarios que necesitan equilibrio entre protección, comodidad y durabilidad.

Confort y resistencia para el trabajo en cualquier entorno

El confort también forma parte de la seguridad, ya que un calzado incómodo puede provocar fatiga, molestias o pérdida de estabilidad, lo que aumenta el riesgo de accidentes.

Por este motivo, son cada vez más los modelos que integran tecnologías enfocadas en la ergonomía, el peso y la transpirabilidad de sus diseños.

El calzado laboral homologado ISO suele incluir:

  • Sistemas de amortiguación que reducen el impacto en las articulaciones.
  • Materiales flexibles que facilitan el movimiento natural del pie.
  • Forros transpirables que mejoran la ventilación durante la jornada.
  • Suelas ligeras que ayudan a reducir la fatiga acumulada.

Estas características permiten trabajar de forma más eficiente y segura, incluso en turnos largos o actividades de alta movilidad.

Elige el Mejor Calzado para tu Actividad Profesional

Para elegir el calzado adecuado, es fundamental analizar los riesgos del puesto de trabajo.

Cada actividad requiere un nivel de protección específico, y elegir un modelo incorrecto puede comprometer la seguridad.

Los aspectos principales a considerar para elegir el calzado son:

  • Tipo de riesgo: impacto, perforación, humedad, calor, frío o sustancias químicas.
  • Normativa aplicable: verificar que el calzado cumple la EN 20345.
  • Comodidad: priorizar diseños que permitan libertad de movimiento.
  • Durabilidad: comprobar los materiales y refuerzos.

Los zapatos de seguridad con ISO y los modelos con certificación EN son la opción correcta para garantizar un calzado de seguridad para cumplir con la normativa, especialmente en empresas con auditorías de seguridad.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre calzado ISO y EN?

Las normas ISO establecen criterios internacionales, mientras que las normas EN se aplican a nivel europeo. El calzado con certificación europea cumple la EN 20345, que es la referencia en Europa para calzado de seguridad.

¿Qué características debe tener el calzado de seguridad para trabajos pesados?

Debe incluir puntera de seguridad, plantilla antiperforación, resistencia al deslizamiento y materiales de alta durabilidad. En algunos casos también protección extra contra agentes químicos o humedad.

¿Cómo interpretar los códigos S1, S2, S3 en el calzado de seguridad?

Los códigos indican el nivel de protección; S1 indica que tiene puntera reforzada, talón cerrado y absorción de energía; S2 implica las características S1 más la resistencia al agua; y, S3, supone las características S2 más la plantilla antiperforación y suela con relieve.

¿El calzado de seguridad homologado cumple la normativa EN 20345?

Sí. Todo calzado homologado debe cumplir la norma EN 20345 para considerarse válido en Europa.

¿Puedo lavar las botas de seguridad en la lavadora?

No se recomienda. El lavado a máquina puede deteriorar la estructura de protección. Es preferible realizar una limpieza manual.

Si buscas modelos robustos, cómodos y con certificación fiable, en Würth MODYF encuentras una selección técnica y profesional de calzado de seguridad ISO para cualquier entorno laboral.